Decile no a la exclusividad.

Uno de nuestros emprendedores clientes, se comunicó preocupado porque hace más de un año firmó un contrato con un gran cliente, por el cual éste le financió parte del desarrollo de la plataforma y el emprendedor a cambio le dio exclusividad por varios años de ese desarrollo. Si hay algo que repetimos hasta al cansancio es NO FIRMEN ACUERDOS DE EXCLUSIVIDAD. Es pan para hoy y hambre para mañana. Por eso, vamos a conversar sobre los acuerdos de exclusividad y, que tener en cuenta si te piden que firmes uno

Acuerdo de exclusividad

Es común en las Startups B2B que un cliente financie parte del desarrollo de la plataforma, a cambio de ciertos beneficios. Pero ante cualquier oportunidad, hay que analizar no sólo el corto plazo, sino pensar en el impacto a futuro de las decisiones actuales.

Firmar acuerdos de exclusividad es una de estas decisiones que sirven en el presente inmediato, pero que puede implicar hipotecar el futuro de la startup.

Un acuerdo de exclusividad es un contrato legal en el que dos o más partes acuerdan no celebrar acuerdos o relaciones similares con terceros durante un período de tiempo específico. Este tipo de acuerdo busca asegurar que una parte tenga exclusividad en ciertos derechos, oportunidades o transacciones con respecto a la otra parte involucrada.

¿Cuál es el problema?

Al firmar un contrato de exclusividad, una startup se limita a trabajar exclusivamente con una única empresa o proveedor. Esto puede restringir su capacidad para buscar mejores opciones, colaboraciones estratégicas o nuevas oportunidades que podrían ser más beneficiosas para su crecimiento a largo plazo. Las Startups buscan escalar rápidamente. Si la startup se encuentra atada a una sola empresa por un largo tiempo, pone en jaque su escalabilidad y su momentum en el mercado.

¿Cuándo sí?

En algunos casos específicos los contratos de exclusividad pueden ser beneficiosos para una startup, pero es importante considerar cuidadosamente las implicancias y limitar la exclusividad lo más posible en cuestiones materiales, temporales y geográficas. Es por esto que te recomiendo buscar asesoramiento legal antes de firmar cualquier acuerdo de exclusividad para garantizar que se protejan los intereses de la startup y se tomen decisiones informadas.

Un emprendedor no tiene chance contra el departamento de legales de una gran empresa. Necesitan un abogado de su parte. En conclusión: si estás fundado una startup, antes de firmar cualquier cosa, CONSULTÁ CON UN ABOGADO. Para muchas startups invertir en asesoramiento legal puede ser un perdida de dinero, pero la realidad es que a veces el futuro de tu proyecto depende de unas cuantas frases en un pedazo de papel.

Si vas a firmar un contrato, te recomendamos siempre contar con un abogado que lo redacte o lo revise. Te invitamos a consultar nuestros servicios de redacción de contratos.